Loarre 1915: La Figuera - Prólogo

jueves, 16 de junio de 2011

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Bajo estas líneas, el prólogo al libro escrito por el Arquitecto La Figuera en 1917, donado por su hija Carmen a la Asociación de Amigos del Serrablo el 9 de Agosto de 1988; y que figura entre los fondos de la biblioteca del Museo de Dibujo "Castillo de Larrés" con el número 480, al cual he podido tener acceso gracias a la generosidad de su Director, D. Julio Gavín, a quien expreso desde aquí mi público agradecimiento, por este hecho en concreto y también por la gran labor que a favor del arte románico viene de antiguo desarrollando.


Es de gran interés por cuanto que La Figuera describe en primera persona y a la vista del Castillo su estado en 1913, antes de sus obras de restauración de 1915, dando sus opiniones personales sobre la historia y desarrollo del mismo. Algunas de estas, a la luz de los conocimientos de hoy, han quedado desfasadas; pero siempre son de gran interés por cuanto nos permiten acercarnos a la consideración del monumento hace un siglo.

Se compone de los siguientes elementos formales:

-Dos artículos aparecidos en la Revista de Arquitectura y Construcción; Madrid-Barcelona, nº 289, Agosto 1916, páginas 169-173; y nº 284, Marzo 1916, páginas 49-59; ambas del año XX. Se aportan como imágenes.

-Redacción mecanografiada de las actividades llevadas a cabo en la restauración, con correcciones del autor. Se han vuelto a mecanografiar y se aportan como texto.

-Fotografías del Castillo durante las obras y dibujos y planos del Arquitecto La Figuera. Se han digitalizado y se aportan como imágenes. Cliqueando sobre ellas se tendrá acceso a las imágenes a mayor tamaño.

Disfrutadlo.

Antonio García Omedes

Vicepresidente de la

Asociación de Amigos del Castillo de Loarre.

 

Encargado por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de la conservación de algunos monumentos nacionales de Aragón y Soria, no solo por cumplimiento del deber si no también por el cariño al arte antiguo, siempre revelador de bellezas y semillero de enseñanzas, he ido tomando cuantos datos he podido en las visitas reglamentarias que he hecho.
De nada sirvieron al Arte, ni aún a uno mismo, todos estos apuntes sacados, si no se ordenan y se pusieran en limpio y aún puestos así, si no se publicaran para satisfacer a alguien más que al que los colecciona.
Por ello al ver anunciado el concurso que el Círculo de Bellas Artes de Madrid (continuando la muy plausible labor artística comenzada hace tiempo) ha abierto para premiar dos memorias acerca de los monumentos de Arquitectura cristiana española hasta el siglo XIII y que sean poco conocidos o de nueva descripción comprendiendo principalmente aquellos que puedan ilustrar acerca del origen y desarrollo de la cripta, me he decidido a enviar este trabajo acerca del Castillo de Loarre, trabajo ligeramente empezado a publicar en la desaparecida revista mensual "Arquitectura y Construcción" ya que en este Castillo está la cripta de época y ya que no se ha publicado hasta ahora ningún trabajo serio y responsable de este monumento, tal como yo puedo hacerlo.

Y si se quiere dar cuenta de la impresión que produce la contemplación de esta joya románica aragonesa, véase como un escritor joven, digno paisano de Eusebio Blasco y Cavia, esculpió su sentir en la primera pagina del álbum que los "Amigos de Aragón" dejaran en manos de la Villa de Loarre para que en él estamparan sus firmas los visitantes del Castillo:


"¡Castillo de Loarre! ¡Cuando el viajero llega a cruzar tus altos muros, a enfrentarse con el valiente y severo dorso de tu ábside, ha tiempo que tu altiva silueta le ha subyugado, señora del peñascal rocoso de la sierra. Dominas la llanada y de luengo camino se descubre tu altivez de infanzón de piedra, guardián de históricos recuerdos de guerra y de amor. La hiedra cubre con su manto de verdura las heridas que hicieron en tu cuerpo las saetas del tiempo. Sendero de cabras a tu lugar conduce, mas por bien gastadas da el viajero sus fuerzas cuando ante el ábside te admira y en tu escalera se asombra y desde tus alturas atalaya la extensa planicie de tierra aragonesa que lo fue de nobles y de hidalgos. Largo el camino, duro el repecho, penosa la subida… pero fiero el conjunto, bellos los detalles, dilatado el campo de tu panorama… Lejos estás, Castillo de Loarre; pero con creces pagas la jornada!"

La altura de la Villa de Loarre sobre el nivel del mar se dice que es de 819 metros y la del Castillo 1070, llegando a 1505 la de la punta de Pusilibro, cima que está sobre el monumento; al menos así lo afirman en su libro los primeros escritores de la época moderna que han publicado algo sobre esta joya románica; los Sres. Pano y Monserrat en su obra Aragón Artístico escrita hacia el último tercio del siglo pasado.

Compone mi trabajo todo cuanto he podido coleccionar acerca de Loarre. Deseo que no sea este mi último trabajo acerca de él, puesto que espero tener que hacer más visitas y en ellas corroborar algunos datos y aumentar los que poseo, hasta llegar a descubrir cuanto fuere posible; mi mayor satisfacción será, independientemente del resultado de este concurso, que este trabajo se publique y propague, no por la calidad discutible de mi labor si no por la cantidad de ella, ya que no creo pueda nadie proporcionar un tan grande caudal de planos, fotografías y dibujos de tan interesantísima joya del arte románico aragonés.

 

Zaragoza. Mayo 1917.
El Arquitecto
(Firmado) Luis de la Figuera Lezcano.